Con pobreza y desempleo: ¿Cómo recibirá la economía peruana el próximo presidente?

Con pobreza y desempleo: ¿Cómo recibirá la economía peruana el próximo presidente?

El impacto económico de la COVID-19 en el Perú tiene muchos indicadores, pero pocos muestran su evidencia de manera tan gráfica como la pobreza y el desempleo. Especialistas analizan el escenario al que llegará quien sea elegido mandatario en las Elecciones 2021.

Durante los últimos 15 años y hasta el 2019, la pobreza en el Perú se redujo hasta en 20 por ciento. Sin embargo, el Banco Central de Reserva del Perú (BCR) estima que este año la cantidad de peruanos pobres aumentará hasta el 27 por ciento.

Por su parte, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) proyectó que, como consecuencia de la pandemia por la COVID-19, más de un millón de niños y adolescentes caerán en la pobreza este año, haciendo un total de 4 millones en situación vulnerable en todo el Perú. ¿Cuán complejo se presenta el sector económico de cara a las próximas elecciones?

Carolina Trivelli, exministra de Desarrollo e Inclusión Social, detalla el panorama. “Lo que estamos viendo hoy es un golpe muy fuerte a las posibilidades de generación de ingreso de los estratos de la clase media vulnerable y de las personas que ya estaban en situación de pobreza», sostiene.

Y agrega que en los próximos meses «veremos un incremento significativo en los niveles de pobreza urbana debido a que, por la cuarentena, muchas de las personas del sector informal dejaron de trabajar y no necesariamente han podido reengancharse luego. Hay que analizar qué grupos son los que van a entrar en una situación de pobreza y cuántos de esos grupos van a poder reactivar sus medios de vida en el próximo año”.

¿Cómo recibirá el próximo presidente la economía en el 2021? Carolina Trivelli considera que la tendencia para el próximo año es que los niveles de pobreza caigan nuevamente pero no necesariamente a la cifra del 2019. “No se trata solo de recuperar el crecimiento [económico], sino de asegurar que venga acompañado de medidas complementarias para sacar de la pobreza a las personas que hayan caído en esa condición».

Los programas sociales del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS) y las medidas de ayuda extraordinaria del Estado (bonos, canastas, préstamos, entre otros) surgen como medidas necesarias para atender a los diferentes grupos afectados, sin embargo, se necesita también de los programas sociales que dependen de otros ministerios y que deben, en palabras de Trivelli, «ampliar su llegada u ofrecer más recursos y apoyo a quienes ya están atendiendo”.

EL PROBLEMA DEL DESEMPLEO

Una de las causas del aumento de la pobreza es el desempleo. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que en el Perú se perderían alrededor de un millón de puestos de trabajo en el 2020. Aún con esto, el Banco Central de Reserva espera que el país recupere sus cifras de empleo para el verano de 2021.

Hugo Ñopo, investigador principal de Grade, comenta que gran parte de esta caída es explicada por la precariedad del empleo, que en el Perú es informal en más del 70 por ciento. “Algo que nos está pasando factura es el hecho de ser un país de emprendedores. El emprendimiento es muy bueno, sirve para mover fronteras de la economía, para innovar y crear, pero cuando la tasa es tan alta como la que tenemos aquí deja de ser un motor para la innovación y se convierte en un espacio grande de desprotección social”.

Una opción para salir de esta situación, de acuerdo con Ñopo, es integrar a parte de esta población en el mercado laboral de las empresas grandes y medianas para que tengan «potencial de ser más productivas». «Un trabajador en una empresa grande puede aumentar su productividad hasta en 16 veces frente a uno en un emprendimiento que, en su mayoría, tiene ingresos precarios. Tres de cada cuatro emprendedores no consigue llegar a la remuneración mínima vital a fin de mes”.

La informalidad ya era un problema incluso antes de la pandemia. Sobre sus componentes, Ñopo indica que “un indicador importante es el aumento de los trabajadores familiares no remunerados, que creció desde un 9% en 2019 hasta el 18% en el primer trimestre el 2020 según le Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO)”.

LA INVERSIÓN PÚBLICA

La inversión en obras públicas también puede mantener activo el mercado laboral e impactar en el bienestar de los electores. Marcel Ramírez, docente de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico y columnista de RPP, indica que su principal objetivo es cerrar las brechas que retrasan la competitividad en el país. “Requerimos un shock de inversión pública que permita cerrar brechas en infraestructura vial, portuaria, aeroportuaria y servicios básicos para las poblaciones más vulnerables”.

El Instituto Peruano de Economía (IPE) indica que entre enero y setiembre los gobiernos locales solo han invertido el 50 por ciento del presupuesto que utilizaron en el mismo lapso del año pasado.

Pedro Grados Smith, director de la Carrera de Economía de la Universidad de Lima y columnista de RPP, analiza las responsabilidades en el aparato público. “Lo que pasa en el estado peruano es que la gente no toma decisiones y, al no hacerlo, no avanza al ritmo que debería avanzar, tanto en proyectos de inversión pública, que están parados, como en proyectos de asociaciones público-privadas o en concesiones que también están paradas. ¿Qué se requiere? un Estado que funcione y eso es línea de carrera pública, transparencia y orgullo por trabajar en el sector público”.

Para Marcel Ramírez, al problema de la capacidad de ejecución de la inversión pública se agrega la priorización de proyectos de inversión. “La falta de un adecuado planeamiento territorial hace que los gobiernos regionales y locales no prioricen correctamente la ejecución de aquellos proyectos que más contribuirían a cerrar sus brechas”, afirma.

Asimismo, Ramírez sostiene que es importante fortalecer la función de los responsables de la formulación y evaluación de proyectos de inversión pública a nivel descentralizado y que el Ministerio de Economía y Finanzas debe mejorar capacidades técnicas de estos funcionarios. Además, agrega que, mecanismos como Obras por Impuestos o convenios entre gobiernos deben generalizarse para obras de mediana y gran envergadura para reducir demoras y sobrecostos.

Un punto importante que resalta Pedro Grados es que se debe impulsar la inversión privada, pues «es 4 veces mayor que la pública». «Para que la economía crezca más, se requiere una inversión pública de un Estado que funcione e incentivos a la inversión privada para que el efecto se multiplique y permita alcanzar un mayor crecimiento de la economía”.

Como ciudadanos, es importante que conozcamos los retos de nuestro país para elegir a líderes capaces de enfrentarlos y dirigirnos al desarrollo de manera sostenida e inclusiva.

 

Fuente: RPP

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