FITCH RATINGS: “Falta de gobernabilidad bloquea el crecimiento”

FITCH RATINGS: “Falta de gobernabilidad bloquea el crecimiento”

Bajada: Calificadora resalta los desafíos para la gobernabilidad. 

Leyenda: Los riesgos fiscales han aumentado. 

Fitch Ratings resalta los desafíos constantes de gobernabilidad del país. “Si la política permanece fragmentada después de las elecciones del próximo año, esto podría obstaculizar los esfuerzos de reducción del déficit si el Gobierno no lograse legislar aumentos tributarios y resistir las presiones de gasto del Congreso, sostiene. Los desafíos de gobernabilidad persistentes y las percepciones de debilitamiento de las instituciones podrían debilitar la recuperación económica del 2021.

Una transición sin fricciones puede reducir la incertidumbre política inmediata, pero la naturaleza fragmentada del Congreso tendrá incidencia en la formulación eficaz de políticas. 

Señaló que la inestabilidad ha caracterizado la política peruana desde 2016 y el Congreso y la presidencia se enfrentan respecto de las reformas institucionales y el nombramiento de los jueces del Tribunal Constitucional. No obstante, la inestabilidad de los gabinetes y las amenazas de destitución parecen ser la nueva norma política, lo que aumenta los desafíos de gobernabilidad.

Fitch no espera que los desafíos de gobernabilidad puedan reducirse si las elecciones de abril resultan de nuevo en un Congreso dividido con poca representación por parte del partido oficialista.

La capacidad de gobernar es importante para el perfil de crédito soberano de Perú, a medida que la economía se debilita y la deuda aumenta. 

Fitch proyecta déficits grandes del Gobierno de 10%, 5% y 4% del PIB para 2020, 2021 y 2022, respectivamente. Estos mantendrán una presión ascendente en la deuda. 

Asimismo, la agencia espera que la deuda como porcentaje del PIB aumente a 35% en 2020 y a 39% en 2022, desde 27% en 2019.

Los riesgos fiscales han aumentado. Varias iniciativas del Congreso, como los retiros tempranos de fondos de pensiones públicas y la eliminación de restricciones presupuestarias en la negociación colectiva, podrían aumentar las presiones sobre la deuda con el tiempo, si se implementan. Una segunda ronda de retiros de fondos de pensiones privados podría aumentar los desafíos a largo plazo del sistema. 

Mientras tanto, como Fitch señaló en la revisión de calificación del soberano en junio, espera que el Gobierno agote el fondo de estabilización. En agosto, el Gobierno presentó un presupuesto a mediano plazo, el cual prevé una reducción lenta en el déficit. 

Fitch espera que entre 2021 y 2022 se requiera un ajuste fiscal, probablemente a través de reformas fiscales, para respaldar el camino de reducción del déficit del presupuesto. Sin embargo, crisis políticas recurrentes durante el próximo Gobierno podrían debilitar las perspectivas y la débil red de seguridad social de Perú implica que podría haber presiones de gastos adicionales para apoyar a los hogares afectados por la pandemia.

Fitch redujo la calificación soberana de largo plazo en moneda local de Perú a ‘BBB+’ en junio, alineada con la calificación soberana de largo plazo en moneda extranjera. El deterioro moderado del balance público del Perú en comparación con un balance externo sólido, incluido el agotamiento esperado de los activos líquidos del Gobierno y la posibilidad de un mayor uso del financiamiento de deuda durante 2021 y 2022, generó esta degradación.

(recuadro)

BBB

Se prevé que la deuda a PIB del Gobierno de Perú permanezca por debajo de la mediana de la categoría BBB (proyección 2020: 53% del PIB) entre 2020 y 2022. Otros factores clave, como la tasa de crecimiento promedio previa a la pandemia de cinco años, el ingreso per cápita, los indicadores de desarrollo humano y los indicadores de Gobierno (percentil 48 frente a 58 para la mediana de BBB), son más débiles que las medianas de la categoría BBB.

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